Tenemos un lugar para cada músico. Adaptamos la intensidad según el nivel: desde Grado Elemental (a partir de 7 años) hasta Grado Profesional, Superior y Posgrado. Las clases individuales y colectivas se organizan siempre teniendo en cuenta la madurez musical de cada alumno.
Sí. Contamos con un equipo de monitores especializados que conviven con los alumnos las 24 horas del día. Se encargan de su bienestar, de la organización de las actividades de ocio y de atender cualquier necesidad que surja, tanto de día como de noche.
Es un entorno seguro y familiar con instalaciones preparadas para la formación y el descanso. Disponemos de habitaciones (individuales o colectivas según disponibilidad) y espacios amplios. Además, disfrutamos de piscina privada, instalaciones deportivas y zonas ajardinadas.
¡Por supuesto! Somos vuestra «ventana a la experiencia». A través de nuestras redes sociales, publicamos fotos y vídeos diarios para que podáis ver sus progresos, sus risas en la piscina y el ambiente de los ensayos.
En AD LIBITUM cuidamos cada especialidad. Si tienes dudas sobre el transporte de instrumentos grandes o necesidades técnicas específicas, contáctanos y lo coordinaremos todo con el profesorado.
La seguridad es nuestra prioridad. En el formulario de inscripción hay un apartado específico para alergias, intolerancias o dietas especiales. Nuestro equipo de cocina está acostumbrado a gestionar estos menús de forma segura y personalizada.
Las plazas son limitadas por especialidad instrumental para garantizar la calidad docente. Te recomendamos reservar cuanto antes para asegurar tu plaza en la orquesta o banda.
¿Tienes dudas antes de inscribirte? Llámanos al 962 914 224, estamos aquí para ayudarte.
El momento más esperado es el Gran Concierto de Clausura al final de los 7 días, donde las familias podréis disfrutar del trabajo de las Orquestas y Bandas. Además, durante la semana organizamos audiciones de música de cámara y conciertos del profesorado.
Para garantizar la seguridad y, sobre todo, para no romper la dinámica de convivencia y el espíritu de equipo que se crea en el grupo, no están permitidas las salidas del recinto. Las veladas nocturnas son una parte fundamental del aprendizaje humano en AD LIBITUM y es donde se forjan las amistades más fuertes.
Solo se permitirán salidas en casos de extrema necesidad o causa mayor, siempre bajo autorización previa de los padres y conocimiento de la dirección. Queremos que vivan la experiencia de inmersión total; salir del entorno suele interrumpir su adaptación y el ritmo de trabajo con sus compañeros.
Para que la experiencia sea perfecta, es fundamental no olvidar lo básico. Aunque antes del inicio del curso recibiréis una carta detallada con toda la información, aquí tenéis un adelanto de lo imprescindible:
Es completamente normal y estamos preparados para ello. Nuestro objetivo principal es que cada alumno se sienta como en casa desde el primer minuto. Para lograrlo, nuestro equipo de monitores y profesores brinda un acompañamiento afectivo constante, convirtiéndose en su apoyo y referencia durante toda la semana.
La seguridad de nuestros alumnos es nuestra prioridad absoluta. Para garantizar un entorno controlado y seguro, aplicamos las siguientes normas de permanencia:
Tienen terminantemente prohibido salir del recinto del colegio por su cuenta. Únicamente saldrán del centro para los actos oficiales (como los conciertos), siempre acompañados por nuestro equipo de monitores y contando con el apoyo de la Policía Local para garantizar su seguridad en los desplazamientos.
No existe la entrada y salida libre del centro. Dispondrán de unos horarios específicos y definidos para salir si lo necesitan, respetando siempre el ritmo de las clases y la convivencia del curso.
Control de accesos: El Colegio de los Franciscanos es un entorno cerrado donde mantenemos un control estricto de quién entra y sale, asegurando que los alumnos estén siempre en un ambiente protegido y centrado en la música.